Capítulo 2: Enrique Martyn (1781-1812)


Luego de graduarse con honores del bachillerato, el Espíritu Santo habló al corazón de Enrique, diciendo: “buscas grandes cosas para ti… pues no las busques”. Él tenía planeado ser abogado para salir de la precaria situación económica en la que se encontraba su familia, pero decidió renunciar a ese deseo luego de escuchar un sermón acerca de “el estado perdido de los paganos”. Su desafío ahora era servir como misionero, inspirado por la biografía de David Brainerd, y fue motivado por la abnegada labor de Guillermo Carey en India a trabajar en ese país.

Nueve meses tardó el viaje en barco entre Inglaterra e India, una vez allí, se dirigió a la ciudad de Calcuta, donde comenzó a predicar. En sus sermones se dirigía a las gentes como “moribundo, predicando a los moribundos”, debido a que estaba enfermo de tuberculosis, por lo que sabía que contaba con poco tiempo para cumplir con su propósito.

Se dedicó a aprender los idiomas hindi y persa, y posteriormente a traducir las Escrituras a dichos idiomas ininterrumpidamente, tanto de día, como de noche, en sus tiempos de descanso, como durante sus viajes, en medio de las altas temperaturas de la India que bordaban los 50 grados Celsius, e incluso durante las crisis de fiebre producidas por la tuberculosis.

Seis años y medio después de desembarcar en India, Enrique murió, a la corta edad de 31 años, solo, en medio de uno de sus viajes, y fue enterrado en lugar muy lejano. Sin embargo, durante ese tiempo su trabajo fue tan fructífero que logró traducir el Nuevo Testamento al hindi, hindostaní, persa, entre otros.

Este hombre es un ejemplo para nosotros hoy, ya que hizo de su corta vida algo que valiera la pena, que trascendiera más allá de su muerte, renunciando a su sueño de ser profesional, a su proyecto de casarse y tener hijos, ya que la madre de su novia no le permitió casarse con un misionero, todo por amor a los que nunca habían escuchado de Jesucristo.

Equipo Ministerio de Misiones Iglesia Renacer
Datos biográficos extraídos del libro "Biografías de grande cristianos" de Orlando Boyer