Capítulo 5: Hudson Taylor (1832-1905)


Hudson Taylor fue el primogénito del matrimonio de Santiago Taylor y su esposa, quienes le consagraron al Señor antes de nacer. Sus padres tanto sus abuelos como sus bisabuelos eran fervorosos creyentes. En el seno de una familia cristiana, él y sus hermanos aprendieron a entregarle todo en oración al Señor, tanto lo material como lo espiritual.

A pesar de su formación cristiana, en su juventud vivió un periodo de escepticismo y lejanía de la fe, hasta que finalmente a los 18 años entregó su vida a Cristo, siendo iluminado por el Espíritu Santo, y le suplicó que le diese una obra que realizar como forma de expresar su amor y gratitud a Jesucristo, quien había dado todo.

Comenzó entonces a sentir un gran amor por el prójimo, y salía a las calles junto a su hermana compartiendo del evangelio casa por casa. Sin embargo, esto no era suficiente y Hudson deseaba algo más, entonces una noche en la presencia del Señor sintió que Dios le llamaba a trabajar a China, y no dudó en dejarlo todo por cumplir con ese llamado, incluso a su familia, a su novia y sus posesiones.

En 1854 a la edad de 21 años Hudson desembarcó en el puerto de Shangai, luego de un viaje de 6 meses en barco a vela, en el cual estuvieron a punto de naufragar. China era una tierra incógnita, en todo el interior sus habitantes nunca habían visto a un extranjero, por lo cual en cada viaje que hacía y en cada ciudad de visitaba, su vida corría peligro.

Inmediatamente después de su llegada comenzó a recorrer las aldeas, distribuir nuevos testamentos y predicar el evangelio, adoptando el hábito de vestirse y peinarse igual que los chinos, a pesar de la censura del resto de los misioneros.

Estando en China, se casó con la misionera Maria Dyer y tuvieron 5 hijos. El trabajo fue arduo y extenuante, tanto así que debido al debilitamiento de su estado de salud, Hudson y su familia se vieron forzados a volver a Inglaterra. Sin embargo, en su regreso a China, lo hizo con 24 misioneros más que le ayudarían a llegar a las provincias de China que aún no habían sido evangelizadas.

Durante este nueva estadía en China, se enfrentó a la muerte de su esposa y dos de sus hijos, junto a la persecución por parte de los chinos de las regiones del interior que no querían que se invadiese su territorio, propagando impresos en los cuales se atribuía a los misioneros horribles crímenes, incitando y alborotando a todos los habitantes en contra de quienes predicaban a Jesús, al extremo que muchos tuvieron que abandonarlo todo y huir.

Sin embargo la misión prosperó a pesar de la persecución, y cada vez que se enfrentaban a la falta de misioneros, Hudson Taylor oraba y le pedía al Padre por una cantidad determinada de personas que se necesitaban para continuar el trabajo, y Dios siempre le respondía enviándole el número exacto. Así miles de chinos fueron alcanzados con el mensaje de salvación y fueron convertidos.

Hudson visitó muchos países difundiendo la misión en China y motivando al envío de más misioneros a nivel interdenominacional, se estima que fueron más de mil doscientos los misioneros que viajaron a China mientras él estuvo a cargo, hasta que su salud no le permitió viajar más. Fue entonces que emprendió su último viaje hacia China y al poco tiempo de desembarcar, en el año 1905 falleció a la edad de 73 años, en su casa y rodeado de sus hijos.

Hudson Taylor es un ejemplo de perseverancia, fe y oración, no había día que él no estuviera orando en la presencia del Señor y leyendo su Palabra antes de que saliera el sol.  Fue una persona que no dejó de amar al prójimo pesar de enfrentar diversos obstáculos, como la muerte de parte de su familia, la hostilidad de los rebeldes que mataron a muchos creyentes chinos y misioneros, la falta de recursos y la enfermedad, entre otros.

Equipo Ministerio de misiones Iglesia Renacer
Datos biográficos extraídos del libro “Biografías de grandes Cristianos”, Orlando Boyer