Dios está despertando su Iglesia

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“Dios está obrando entre ustedes. Él despierta en ustedes el deseo de hacer lo que a él le agrada y les da el poder para hacerlo”, nos dice Filipenses 2:13, como una profecía que fluye con potencia hacia la iglesia.

No obstante, se comenta que la iglesia de hoy pareciera estar apagada, dormida, sin las “ganas o sentir” ni las “fuerzas o capacidades” para hacer lo que un día Jesucristo le encomendó: Enviar como él fue enviado por el Padre a entregar la buena noticia de salvación y reconciliación a todas las personas de un mundo que está plagado de malas noticias; el dolor, la muerte, la injusticia, el pecado…

Jesucristo, dio una comisión a su iglesia, o sea, a todos quienes somos parte de ella, por eso, y sabiendo que con nuestras fuerzas no podríamos, es Dios mismo quien mueve las vidas de quienes son parte de su cuerpo hacia el sentir de Él, y no se conforma con poner el deseo, sino también lo convierte en acción, ya que prometió darle el poder a su iglesia  por medio de su Espíritu Santo para que los miembros de su iglesia sean sus testigos, aquellos que le han visto, conocido, amado y están deseosos de compartir esa tremenda bendición.

Por ello, la iglesia no sólo está siendo despertada por Dios a hacer algo, sino a SER lo que Dios espera de sus hijos, esto es, un pueblo apasionado por compartir las virtudes y los grandes hechos de nuestro Dios, quien nos llamó de las tinieblas en las que vivíamos a su luz admirable, para que muchos otros también puedan verle, conocerle y glorificarle.

Dios no sólo quiere llamar a la iglesia a cumplir su llamado, sino también quiere capacitarla para que pueda realizar este llamado con eficacia y en ese sentido, ¿Podría haber entonces alguna duda de que esto será así?, ¡claro que no!, porque es Dios mismo quien está obrando, Él está despertando a su iglesia y Él la está capacitando para la extensión de su reino.

No hay razones para quedar fuera de este mover, mucho menos, dar excusas tales como la falta de deseo o de capacidad, porque es Dios quien lo hará, sólo debemos confiar en Él y él hará, lo sabemos porque su palabra es fiel y verdadera, y si aceptas el reto, no serás decepcionado.